Aprendi que, con el tiempo, tanto el amor como la pena, tienden a desaparecer y en la cabeza hay otras cosas

fondo









miércoles, 19 de octubre de 2016

miércoles, 17 de agosto de 2016

escuchar lo que nunca se dijo
Quiero verdad, realidad
Resulta insano exigir con tanta vehemencia las certezas que, arropadas en nuestra cama, compartiendo nuestra almohada, susurran a nuestra conciencia su mera existencia y asi y todo seguimos buscándola eternamente en cada rincón, en los que solemos sepultar cosas, algunas malas otras no tanto.. pero en esa menezunda lo unico que encontramos es nostalgia y decisiones tomadas que a veces nos ayudan a darnos vuelta en nuestro lecho y ver una sombra o un vestigio de su calida presencia. algun día vamos a encontrarla.. justo delante nuestro, resultará familiar como si hubieramos rozado con ella varias veces en la calle, como una vecina o una vieja amiga, llegará justo para besarnos y abrir las puertas que estuvieron cerradas incontables momentoss, quizas la vida entera. será como un beso verdadero, quizas el único, despues de cumplir su propósito se desvanece , temiendo no ser encontrada, tendida a nuestro lado esperando que la miren una vez más, que la acaricie el deseo que percibe pero que no siente... alejada de nuestra razón, pero nunca dejando de insistir, atada siempre a nuestro ciclo. Ciegos por la vida y lo que dura ésta, mendigamos un poco de verdad ya que nadie nunca la proveerá por propia voluntad, ni sabemos si la han encontrado aún.

Cuál es su propósito?

lunes, 27 de junio de 2016

La mortalidad ya confina nuestra propia existencia, no quiero seguir apresándome, ninguno deberia...





La muerte reduce nuestra condena en este mundo, ¿será eso piedad o crueldad?
La eternidad puede ser insípida pero ¿quien dice? quizás nos libere de las cadenas que hacen insoportable nuestras miserias...
Lo opuesto seria que la eternidad sea nuestro temido infierno al que nadie esta destinado a ir, es solo una injuria, un chantaje, una convencion -mentira- social.

jueves, 12 de mayo de 2016

Por qué decir que todo está bien cuando no es así?
por qué querer que todo este bien siempre?
por que hacer creer a otro una posición en la cual no estas?
esta bien estar mal?
que debo hacer cuando me sucede?
por que debo quedarme si puedo alejarme?
por que la soledad ayuda tanto? por que?
vivimos en sociedad, somos seres sociales
también egoístas, qué paradoja
como llevar adelante estas dos posiciones?
por que existe la ambigüedad?
por que complicar así la existencia?
necesito respuestas, que no voy a encontrar acá
debo irme lejos, separarme aunque duela, porque de eso se trata
la cuestión es que cueste, es el sacrificio para un bien mayor...
la pregunta es POR QUE? por que no puede estar todo bien y así decirlo?
para eso mentimos? para mentirnos a nosotros..
pero nosotros sabemos la verdad...
cuanta tristeza la ambigüedad, cuanta tristeza el egoísmo
cuanta tristeza ser humano.
Alcanzan nuestros momentos de felicidad para que valga la pena todo esto?
mi psiquis no me deja salir sin trabas afuera, no puedo solamente hacer lo que sienta,
además eso es egoísmo.. pero significa que no ser egoísta es hacer cosas que no sienta?

Sentir las cosas que hago, es perder el egoísmo y hacer lo que siento. A amar se aprende, todo se aprende siempre, nada más hay que saber cómo llegar, y eso es aprender.

Aún así estoy tristemente ambigua. (no sé por qué)

Quizás los momentos de tristeza llenan el alma también, de otra manera.
quizás después de todo esta bien estar triste, esta bien dudar y ser ambiguo.
es ideal para preguntarse todo esto y conocerse a uno mismo,
ponerse en su lugar después de haber sido despojado de sí,
recuperar la esencia propia
todos los estados son de tránsito, ojalá sepa cuando virar.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Yira: asoma la prespectiva porteña.

Esos pequeños rincones de la capital, nada imponente pero agradables, de un ambiente acogedor y de poca concurrencia, buena música, gente especial, buena comida, etc; a los cuales asistís bajo un propósito y si no fuera así, nunca sabrías que existen: under.
 Ahí estaba entonces, un sábado a la noche con parte de mi extensa familia. 
 Cochabamba y no se qué. Allá nos esperaban las entradas, en manos de nuestros acompañantes que ya habían llegado. Grandes portones de un galpón abrían paso al decorado interior, de aspecto de bar hippie/rockero: un patio estrecho, paredes descoloridas, seguido de la "puerta principal" donde un chico parado detrás de una mesa revestida con un mantel rojo te cortaba la entrada.
  Esa noche ya pintaba buena partiendo del hecho de que el recorrido de Gerli hasta el lugar duró no más de 15 minutos. Este suceso inexplicablemente sirvió como primer argumento a mi estado de buen humor. 
  Una semana atrás, mi papá manifestó sus ganas de ir a la costa el fin de semana (largo), cosa que ya venia planeando meses atrás esperando algún día extra, como iba a ser ese lunes próximo (feriado) y así aprovechar más días en nuestra casa de Santa Clara del Mar, el inconveniente era que mi mamá tenía entradas para el sábado a la noche, de modo que ella, media desconcertada por la decisión "arbitraria" de mi padre que, anteriormente había aceptado ir y por eso sacó la entrada (en realidad como dije, ya lo venia planeando hace meses), nos preguntó a mi y a mi hermano si queríamos ir en lugar de mi papá, que no daba el brazo a torcer.
 Resumidamente mi hermano decidió no asistir así que yo tomé el lugar de mi papá.
  La banda que íbamos a ver, de la cual desconocía su nombre, estaba integrada por el esposo de una amiga de Nancy que toca la batería (Nancy es amiga de mi mamá desde que tengo memoria. Mi mamá y la hermana de ella, Viviana, hicieron el secundario juntas, con otra amiga, Silvia. Todas ellas estaban presentes esa noche), no tenia más información que esa, quizás mi mamá sabia más, pero no recuerdo haber preguntado detalles. Me habían dicho que la banda estaba buena y acepté la invitación sin preguntar nada. Raro en mí ahora que lo pienso, ya que mi excesiva ansiedad no me permite ser presa de inquietudes ni de largas esperas. Esta reflexión no me despierta ninguna preocupación ya que desaparece cuando mi condición es solitaria, es decir mi ansiedad madura en plena soledad y autonomía, por la simple razón de que no tengo sobre quien hacer un descargo, para hacérmelo a mí y complicarme la vida, prefiero superar el hecho o buscar rápidamente una solución en el caso de que sea un problema. Siguiendo esta línea puedo explicar esa rareza, asumiendo que mi decisión de asistir al evento fue autónoma entonces esa ansiedad característica de mi estado de dependencia e indecisión se desvaneció, cosa que hubiera sido útil que no desapareciera ya que la falta de información me incomodaba un poco al momento de la llegada.
  Desde la mesa en la que atravesábamos la formalidad del corte de entrada, ya se podía ver el interior del lugar, es decir ya estábamos adentro: paredes rojas, sillones viejos y bajos sosteniendo las paredes (los cuales parecían cómodos ya que estaban todos ocupados), una barra colocada de forma vertical a nuestro paso, que iba de un extremo de la pared hasta la mitad de la habitación y ocupaba la parte izquierda del habitáculo, seguían unas adorables puertas pintadas con un mono de moño rosa y un mono con galera que indicaban el baño de mujeres y hombres respectivamente, y finalmente, lo más llamativo, el fondo del lugar lo cubría un gran telón que iba desde el comienzo de la barra hasta el otro extremo.  Me tomé un minuto para observar la entrada que tenia en la mano: una estatua ocupaba casi todo el papel, de fondo negro; la cara de la estatua estaba cubierta con un velo, eso me despertó cierto temor y más cuando leí el nombre del CD que presentaban: tenía escrito en la esquina superior derecha "Yira presenta santos impostores" (¡Por fin sabía el nombre!). La intención mística a la que apuntaba la imagen me inquietaba ya que suele inquietarme todo lo que tenga que ver con infortunios religiosos, me espanta la temática.
  Se empezaron a escuchar sonidos detrás del telón, conversaciones, risas, interrupciones melódicas. Indicaban el ensayo un poco tardío de la banda. Toda esa práctica duró cerca de cuarenta minutos. Me molestó bastante esperar, caí en la cuenta de que habíamos llegado demasiado temprano y por eso tenia que soportar la -en ese momento eterna- espera detrás de un telón que no me dejaba acomodarme en un lugar ni cenar (volvió la ansiedad). Lo bueno de eso, me considero bastante optimista o trato de serlo, es que pude sacar conclusiones apresuradas, algo así como una hipótesis de la banda para ir comenzando mi crítica musical desde el principio. 
 Sonaban muy bien, el tango fusión es uno de mis preferidos, eso es lo que saqué de mi prematura escucha. Ya volvía el buen humor que había sido reemplazado por la ansiedad que sufrí al llegar a ese lugar desconocido sin saber qué era lo que hacía allí -exageradamente hablando- ya que lo que venia a hacer no era más que reemplazar a mi viejo en un evento al que no podía asistir por obvias razones y pasar el rato con la familia. Mi problema era que no quería que fuera un sábado desperdiciado porque el miércoles tenia un parcial y debí haberme quedado estudiando, de cierta manera me sentía irresponsable y quería aliviar ese sentimiento haciendo que ese momento no fuera digno de ser llamado "desperdiciado".
  Finalmente abrieron el telón y pasamos al sector de las mesas, que fue la razón por la cual llegamos excesivamente temprano ya que de ninguna manera pensábamos en pasar el rato parados, seria un fastidio tener que esperar y observar sin un lugar de descanso, ademas teníamos que cenar, definitivamente necesitábamos mesa.
  Se retomaron las conversaciones que  habían sido interrumpidas por la apertura de la sala y así siguió hasta que comenzó a tocar Yira.
  El ambiente oscureció y con las luces se apagaron las charlas, subieron al escenario los responsables de nuestra asistencia, tapados de aplausos y gritos amistosos, cercanos. Allí comenzaron.
  En escena: dos armónicos violines, un teclado y sintetizador (vital para el género), un clásico bandoneón, un femenino y distinguido coro, una suelta y movida batería que hasta se podía disfrutar visualmente debido a la forma desestructurada y "danzante" de ser tocada, una voz principal que también era bajo y una guitarra electroacústica que acompañaba debida y dulcemente el desarrollo musical. Complementando este sonido, el músico, aportaba coros... y chistes.
  Todo sonó perfecto la batería rompía ese género propio de nuestro suelo, junto con el bajo y el sintetizador y de ese escenario salía el sonido moderno y retocado de nuestras añejas y hundidas raíces. Me atrevería a decir perfeccionado, rítmico. Hubo rock, rap, candombe, quizás cumbia y hasta un acercamiento gauchesco a lo "martín fierro" en una canción triste, reflexiva y profunda, con sus debidos arreglos electrónicos.
  Sueltos y bailarines parecían disfrutar de esa noche, estar presentando su nuevo CD que animosamente nos incitaban a comprar, chisteando y comentando. Al final del show hicieron levantar gran parte del publico a bailar ritmos puramente latinos haciendo una especie de declaración de diversidad musical "nosotros somos lo que queramos, no tenemos etiquetas", cosa que parece confirmar la propia discografía de la banda fusionando floklore, cumbia con ese intenso bandoneón y el perfecto combinado sintetizador.
  Letras de puro contenido emocional, denunciante, empíricas, volcadas en una lengua vulgar, bien marcado el lunfardo, poblada de metáforas y rimas. Bien argento.
  Santos impostores... aquí va mi interpretación: Letras que salpican desilusión, pena. Decepcionados de aquellos a los que dedican la composición o incluso de sí mismos. A ellos va dedicado el título. Gente cercana que finge felicidad total cuando en realidad finge su propia vida, gente deprimente que cree su "felicidad"... ¿A quién le mienten? ¿A los demás o a ellos mismos?
 "Y EN LA JETA ESTÁN LAS FICHAS. 
QUE ESTAS SOLO Y DE BAJÓN 
SI TE FALTA COMPAÑÍA 
VASO DE VINO EN LA ESTACIÓN… 
CON UN POCO DE CORAJE Y CONVICCIÓN 
A ESA MINA…" (Viejo Curdela, Santos impostores, 2014)